sábado, 26 de noviembre de 2011

¿PUEDE EL CAPITALISMO SALVARSE A SI MISMO?
La crisis económica que golpea al mundo coloca en el centro del debate los basamentos teóricos sobre los que se sustentan los centros financieros y los gobiernos de corte neoliberal en todo el mundo. Como se sabe, las recetas económicas que se imponen a los pueblos y que los han llevado a una sobre explotación inhumana se agotan en los planes de austeridad gubernamental, acotamiento de la inversión pública, programas privatizadores y una criminal política salarial que castiga severamente los niveles de bienestar de la población.
Los que diseñan las recetas fondomonetaristas, al ver los desastrosos resultados que han cosechado en todo el mundo no encuentran la solución que los lleve a salvar al capitalismo de sí mismo, no localizan la cura del problema sistémico, y de aquí y más allá saltan las voces discrepantes de distinguidos economistas que vislumbran el precipicio si no se corrigen a tiempo las causas de la crisis capitalista que sacude al mundo desde la unión europea hasta la madriguera de los monopolios yanquis.
Respecto a este debate de actualidad, quiero comentar en este espacio la opinión del premio Nobel de Economía en 2001 y ex vicepresidente del Banco Mundial, Joseph E. Stiglitz. Este prestigiado economista considera que las políticas de austeridad son recetas que producen menor crecimiento y más desempleo. Hay que darse cuenta, dice, la austeridad por sí sola no soluciona los problemas porque no estimula el crecimiento; se refiere al caso de España donde acaba de triunfar la derecha, ´´…mucho me temo que se van a centrar en la austeridad y esta es una receta para menor crecimiento, para una recesión y para más desempleo, la austeridad es una receta para el suicidio. A menos que España no cometa ningún error, acierte al 100% y aplique medidas para suavizar la política de austeridad, llevará años y años salvar la crisis…´´
El ex vicepresidente del Banco Mundial afirma que las reformas estructurales que se impulsan en Europa y la mayor parte del mundo, han sido diseñadas para mejorar la economía por el lado de la oferta, no por el lado de la demanda; cuando el problema real es la falta de demanda. Del mismo modo rechaza tajante los postulados a favor de la llamada ´´flexibilidad laboral´´ que impulsan los gobiernos de la derecha, porque son sinónimos de bajar los salarios y el nivel de protección social. Si bajamos los salarios, empeorará la demanda y la recesión.
Advierte el economista que, para salir de la crisis es necesario estimular la demanda a través de una política impositiva más progresiva y una fiscalidad que promueva la inversión empresarial. En algunos países como Grecia, el sistema financiero está restringiendo mucho el crédito, sobre todo a las Pymes, con lo que se está estrangulando a la economía y se dará una contracción bastante severa.
Joseph Stiglitz se muestra especialmente crítico con la actuación del Banco Central Europeo en casos como el de Grecia, donde el organismo ha puesto antes los intereses de los bancos que los de los ciudadanos. Las decisiones son tomadas por un grupo secreto de personas, el International Swaps and Derivatives Asociatión, quienes controlan el mercado de los derivados. Este es un grupo de especuladores que juega con la crisis de los pueblos pensando solo en sus intereses.
Valiosas opiniones que provienen de un economista con calidad de premio Nobel en la materia y alto directivo del Banco Mundial, las cuales sugieren que aplicando sus tesis propias del reformismo el capitalismo sí puede salvarse a sí mismo, como lo ha hecho en varias ocasiones durante su reinado, si se observa como ha sabido librarse a medias de las frecuentes crisis cíclicas cada vez más frecuentes y profundas.
Pero en definitiva el capitalismo no tiene cura para su mal, para quienes preconizamos las tesis filosóficas del marxismo leninismo y los maestros del proletariado el capitalismo como modo de la producción económica es insalvable, sus propias contradicciones congénitas lo llevarán a la tumba tarde o temprano, está condenado a muerte por la historia, otro mundo es posible.
San Luis Río Colorado, Sonora, México. A 26 de noviembre de 2011